miércoles, 21 de julio de 2021

Pequeños avances

 A algunas personas les duele el estómago, o la cabeza,

o les salen sarpullidos en la piel cuando tienen MUCHO en qué pensar.

Yo tengo la suerte de que no me duele nada.

Lo mío es el insomnio.

Esta noche he tenido tiempo de avanzar dos cositas 

del millón que me traigo entre manos:


La manta de sofá, que por fin ya no parece un huevo frito ...



Y el SAL que organiza el blog kitties and crafts.
Como siempre, a mi manera. 
En vez de hojitas verdes,
 le he puesto unos tomates verdes en las ramas. 
Cosas de mi infancia :)

Y en estas labores he pasado la noche. 

Qué importa no dormir, 
si luego eres espectador de primera fila de amaneceres como el de hoy



Que paséis buen día.
Besicos.


lunes, 28 de junio de 2021

Bloques Splendid

 Algunas noches de insomnio
te pueden poner muy nerviosa. 
Intentas dormir por todos los medios, 
das vueltas y vueltas en la cama, cansadísima, 
cada vez más enfadada porque tu antipático cerebro se niega a dejar de dar vueltas a las cosas más variopintas....

Pero otras, no.
Notas que tus pensamientos no sólo no se ralentizan, sino que aceleran.
Y piensas : ¡ Ah! , ¿ Esta va a ser una de ESAS noches.?
Pues no, señor insomnio, no me voy a desesperar hoy.
 Me voy a levantar de la cama y a hacer algo con mi tiempo.
Si no duermo hoy, dormiré mañana, seguro. 

Y he aquí el resultado. Tres bloques del Splendid Sampler, 
cosidos a mano y algo torcidos.
No importa. 
Al menos no fue una noche perdida.
Un besico.





martes, 15 de junio de 2021

Mi primer UFO

Mi primer UFO

Ya os mostré aquí mis primeros seis bloques.

Esos que una nunca quiere tirar, aunque estén mal cosidos, 

por la ilusión y los buenos recuerdos que llevan en sus hilos.

De hecho, ya estoy pensando en rescatarlos por segunda vez, 

porque he vuelto a desgastar la bolsa. No sé qué haré con ellos. Ya os contaré.

Y después de ellos...Vino mi primer UFO



Un agarrador de cocina. LOL.


¿Quien no es capaz de terminar un simple agarrador de cocina? Os preguntareis.

Pues yo.

Diré en mi defensa que , muchos años después, lo terminé y lo acolché. 

Y me pareció horroroso el efecto del bies que escogí. 

Así que , volví a deshacer el sandwich, y lo dejé " para luego".

No os engañeis: El " para luego" es el primer paso del " después lo hago", 

y la suma de ambos suele dar como resultado un UFO.

Igual un día hago  algo algo con él, al fín.

Pero no va a ser hoy.

LUEGO veremos :))

Un besito.


sábado, 5 de junio de 2021

Allá por el 2016 hice un tope de puerta que os mostré  (AQUÌ)

Un par de años más tarde lo sustituí por uno de esos artilugios de plástico
que se pegan al suelo y tienen una palanca que sujeta la puerta.
Muy barato. Muy práctico. Muy rápido. Muy horroso. LOL.

En algún momento del verano pasado , el ayuntamiento levantó toda mi calle.
La farmacia del barrio ganó mucho vendiéndonos a los vecinos 
 tapones para los oidos.
Cuando - ¡Por fin!- terminaron las obras
y estaban acabando de reconstruir las aceras, 
me fijé en unos trozos de adoquín para las aceras amontonados .
Unos más regulares que otros, casi todos eran un cuadradito y parecían pesar.
Pensé, ¿Cómo funcionarían un par de ellos para sujetar los patrones sobre la mesa?

Me fui derecha a un operario y le pregunté si me podría vender un par de aquellos.
El hombre me miró como quien mira a quien no está muy bien de la cabeza.
- ¿Quiere usted un trozo de adoquín? -
Su expresión era entre desconfiada y compasiva.
-Sí señor. Dos, si puede ser.-

Lo pensó un momento...

-Mire usted. Yo no le puedo vender adoquines. Y estos trozos están cortados a la medida.
Pero de aquellos trozos junto al árbol, que son los rotos y los restos de cortados, 
se puede usted llevar un par.-

Yo le dí las gracias. Cogí dos de los que me dijo,
y al llegar a mi casa vi que eran muy bastos , 
muy irregulares como para ponerlos sobre los patrones. 
Por algunos sitios arañaban e incluso cortaban.

Y entonces pensé que bien forrado, uno de ellos, el de forma más regular, 
podría ser un excelente tope de puerta.


Lo primero fue darle unas cuantas capas de cola blanca para que no arañase tanto.



Luego usé la tapa de una cajita de dulces de Navidad que tenía forma de tejado, 
y un cartón para hacer las bases del tejado y los cimientos.


Forré los cimiento con una tela de ladrillos



Y el tejado con una tela de tejas


Y fieltro blanco para envolver la fachada.
Y así quedó el tope para la puerta.
Con la fachada muy irregular como las casitas de las huertas de antaño.


Le podría haber puesto una puertecita, y unas ventanas, y unas plantitas, y un pajarito....
Pero es que no me apetecía nada :))

¡Yo tenía una prisa terrible por deshacerme
 del muy práctico, barato , horroso y de plástico tope de puerta que había pegado al suelo!
 Este no está decorado.
Pero me gusta mucho más.

Y hay que rodearse de cosas que a uno le gusten.
Un besico.













jueves, 27 de mayo de 2021

We will all get through these things and better times will come =)

We will all get through these things and better times will come =)


Hace mucho. mucho tiempo, tejí un chal gris para una querida amiga.
El chal cruzó medio mundo y llegó a ella.
Hoy le mando un gran abrazo desde aquí.

Desde entonces yo quería tejer uno igual para mi, me gustó mucho el resultado.
Pero siempre había algo más urgente, o más rápido que hacer.
Y el patrón quedó en el olvido.

En febrero de 2020, encontré el momento,  lo empecé. 
Lo terminé la misma semana que comenzó el confinamiento, 
y como no tenía suficiente lana marrón oscura, 
y ya estaban cerrados los comercios,
le añadí los restos de una blanca y una beige.
Me lo ponía todas las tardes para salir al balcón 
a hablar un ratito con mi vecina, de balcón a balcón.

Descubrí en esas conversaciones que además de una vecina, yo tenía una nueva amiga.
Una excelente persona.
Un mujer encantadora que todas las tardes decía: Esto pasará, vendrán tiempos mejores.
 Ya queda menos para que sea así.



Cuando las tiendas volvieron a abrir, compré esta lana tan bonita y me tejí un gorro y una bufanda. El gorro es un diseño de Pilar, de Tejeadictos Albacete. Quedó muy bien , Pilar. Muchas gracias.



Y la que, como siempre, me enfrascó en el proyecto fué Mª José.
¡La de labores que hacemos juntas, incluso por teléfono cuando no se puede de otra forma! 
Gracias amigui. 

Los recuerdos, ya lo he dicho alguna vez, se quedan en los hilos de nuestras labores. 
Las miras, y es como la página de un diario.
Yo tengo la suerte de que la mayor parte de ellas
me traen el calor de la amistad.
Incluso, desde el otro lado del mundo.

Todos superaremos estas cosas y vendrán tiempos mejores =)
Y seguramente habrá una labor que contará nuestra historia.




 

miércoles, 19 de mayo de 2021

Reencuentros


Hace ya un tiempo, antes de todo esto, tejí una manta completamente blanca,
 a ganchillo tunecino, y le bordé a punto de cruz el escudo del Real Madrid.
Luego me enteré de que un chico se había independizado,
y pensé que sería una buena idea tejer  una mantita para el sofá de su nuevo hogar,
 aprovechando el esquema que ya tenía.
 El sistema C2C que sirve para tejer los esquemas de punto de cruz a ganchillo y que queden bien proporcionados no me valía en este caso, puesto que en algunos tramos de la manta hay unos catorce ovillos para la intarsia. Así que hice unos cálculos del ancho de la lana, los puntos, etc... y recalculé el esquema para poder tejerlo a la manera tradicional.


El resultado fue un escudo  MUY ovalado,
 de lo cual no me percaté hasta que llegué a la vuelta en la que el semicírculo tenía que aparecer, 
y lo que apareció fue una triste forma de huevo  frito.
Repaso de los cálculos. 
Repaso del material.
Deshacer lo hecho, empezar de nuevo....

¡ Ayns, que pereza!

 Segundo intento.
Me pareció mucho mejor.
 

Aún está a medio. 
Ya veremos. Quizá para el invierno que viene...o para el siguiente al que viene...

Total, el tiempo pasa TAN rápido.

Un año y cuatro meses han pasado desde la última vez que nos vimos mi amiga Rosi y yo.
¿Quien nos lo iba a decir?
Nos reencontramos fugazmente en la calle esta semana.
Una puesta al día de nuestras vidas, una conversadita muy breve para lo que nosotras solíamos ser.
¡ Cuanta añoranza de los buenos días, antes de todo esto !
Qué recuerdos más buenos de la cocina y el té y la costura,
de la lectura de los blogs, 
de los dulces, de los bordados, de los cursos de patchwork ,
todas codo con codo, sin mascarillas ...

Qué ganas de que todo esto pase...

Aunque, eso sí, dejamos las dos muy claro que todo este tiempo 
no ha afectado a nuestra conversación:
No estuvimos calladas ni un momento, jaja.

En lo fácil y en lo dificil,
en la conversación y en los silencios,
en las costuras y en los papelitos, 
en la cercanía y en la distancia...

Qué bueno es contar con un amigo.

















viernes, 14 de mayo de 2021

La cestita




Durante el confinamiento cosí muy poco y cosí muchísimo.
Cosí tantas mascarillas y con tanta angustia por no tener más materiales, por no tener donde comprarlos, por no saber si serían suficientemente seguras, si protegerían adecuadamente, si se podría respirar con ellas... Que aborrecí la máquina de coser.
 Casi un año he estado sin tocarla .Hasta que me sentí mejor y cosí el bloque del Splendid Sampler  que os mostré en mi anterior entrada. Fué como poner un punto final a mi aborrecimiento. Como asumir que ésta es nuestra vida, nuestra historia, y que hay que disfrutarla, sufrirla y pelearla según vaya viniendo.



Cosí muy poco de las cosas que me gustan. 
Tenía esta cestita del libro de Yoko Saíto a medio desde hacía mucho.
 A punto de convertirse en un UFO. 
Mi marido estuvo todo el tiempo trabajando por pertenecer a los "esenciales".
 ( Lo pongo entre comillas, porque a mi modo de pensar todos los trabajos honrados son esenciales, pero ésa es la denominación que se dió oficialmente)
 Cuando llegaba del trabajo, más cansado, preocupado y estresado que nunca, tenía que pasar por mi" higienización de bienvenida", que consistía básicamente en quedarse como el Señor lo trajo al mundo en medio de la entrada, recibir un primer friegue con agua y lejía, y dirigirse derecho a la ducha mientra yo le abría las puertas y los grifos para que no tocase ni picaportes ni nada. Qué miedo y qué estrés. El pobre me decía muy serio: "Mujer, que además de por el virus, uno también se puede morir asfixiado en lejía, ¿Sabes? " 



Pero ya "bien higienizado" y habiendo terminado la comida,  comentábamos las novedades  del día, las noticias, las llamadas habidas de la familia, las incertidumbres, los dolores, y después poníamos algo ligero en la televisión, una serie , una peli... lo que fuese para darle un poco de tregua a nuestras preocupaciones y descansar un poco.
Entonces yo cosía la cestita a su lado, a mano,
 mientras veíamos lo que tocase ese día.
Esos fueron nuestros momentos de paz  juntos en esos días temibles.
Aprecio mucho la cestita.


Quise coser este patrón porque me recuerda a las cestitas de cartón que se vendían con agujas dentro. Mi abuela tenía un par de ellas y a mí me encantaban. 
Hice una modificación al patrón original y le coloqué una "extensión" con un bolsillo y cremallera, y un bolsillo aplicado en el centro. También sustituí el alfiletero de corazón por un librito  de agujas, que a mí me resulta más práctico en este caso. La rigidez necesaria la conseguí metiéndole un plástico de la tapa que le arranqué a unos apuntes encuadernados.
Como nos enseñaban los abuelos, 
en época de escasez se agudiza el ingenio.
Un abrazo.